Dimensiones y clasificación
Anfiteatro de El Jem: tamaño, dimensiones y clasificación
Unos 35.000 asientos estimados y un eje de 148 m de longitud, además de una disputada pretensión de ser el segundo o tercer anfiteatro romano más grande del mundo.
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| Anfiteatro | Ubicación | Aforo | Eje mayor |
|---|---|---|---|
| Coliseo | Roma, Italia | ~50.000-80.000 | ~189 m |
| Capua | Italia | comparable al Coliseo (en ruinas) | ~170 m |
| El Jem | Túnez | unos 35.000 | ~148 m |
Las cifras que definen El Jem
La UNESCO sitúa su aforo en hasta 35.000 personas, aunque una minoría de fuentes maneja cifras de tan solo 27.000: tome 35.000 como la cifra principal, con esa salvedad. El eje mayor del anfiteatro mide 148-149 m y el menor, 122-124 m, así que "aproximadamente 148 x 122 m" es la forma más sencilla de resumirlo. En su interior, la arena mide 64 x 39 m y está rodeada por un muro de 3,5 m salpicado de puertas de servicio que permitían la entrada de animales y gladiadores sin cruzar a campo abierto. Recorra el exterior y estará trazando un perímetro de unos 427 m: una vuelta constante de unos diez minutos.
¿El segundo más grande o el tercero? Nadie se pone del todo de acuerdo
Ningún anfiteatro romano en pie en el continente africano supera a El Jem, en eso coinciden todas las fuentes. Su puesto en el ranking mundial es otra historia: la mayoría lo sitúa en tercer lugar, por detrás del Coliseo de Roma y del anfiteatro de Capua, en Italia. Sin embargo, Capua está tan devastada que varios historiadores prefieren clasificar El Jem en segundo lugar, argumentando que queda muy poco de Capua como para establecer una comparación. Tome cualquier etiqueta de "segundo más grande del mundo" o "tercero más grande" aplicada a El Jem como un debate abierto, no como un hecho indiscutible, y considere "el más grande del mundo" una afirmación rotundamente falsa.
Construido a toda prisa, bajo un futuro emperador
Su construcción se remonta a alrededor del año 238 d. C., el mismo año en que estalló en Thysdrus una revuelta contra el emperador Maximino el Tracio y el anciano procónsul de África, Gordiano, fue proclamado aquí emperador como Gordiano I: un caso excepcional en el que el ascenso de un emperador romano queda ligado directamente a una única ciudad provincial. La UNESCO inscribió el anfiteatro en la Lista del Patrimonio Mundial en 1979, reconocido bajo el criterio (vi) por su asociación con acontecimientos históricos de excepcional importancia, y no solo por su arquitectura. Ese doble legado —proeza de ingeniería y epicentro político— explica en parte por qué el yacimiento tiene más peso del que su estado ruinoso podría sugerir.
Sin ladera, sin cimientos: solo piedra apilada
La mayoría de los anfiteatros romanos hacen un poco de trampa: se excavan en parte en una ladera natural, dejando que la pendiente soporte parte de la carga estructural. El Jem no. Se alza libre sobre un terreno llano y abierto, construido enteramente con bloques de piedra labrada y sin cimientos vertidos bajo él, un enfoque que hace que su supervivencia sea aún más impresionante, no menos. Cada grada de asientos tuvo que sostenerse únicamente con obra de piedra, apilada y trabada entre sí en lugar de apoyada contra la tierra. En parte por eso la silueta del anfiteatro resulta tan espectacular desde la distancia: emerge directamente del llano paisaje tunecino sin nada que suavice su escala.
¿Cuánto mide en realidad? Nadie te dará una cifra exacta
La altura es el dato que realmente merece escepticismo. Las estimaciones fiables para El Jem lo sitúan en algún punto entre unos 30 y 36 m, y ese rango refleja un desacuerdo genuino entre las fuentes, no una labor periodística descuidada: no existe una cifra única y consensuada. Si lees una altura precisa citada con total seguridad, tómala como una aproximación disfrazada de certeza. Lo que nadie discute es el efecto visual: alzado sobre un paisaje llano y abierto, sin ninguna colina en la que fundirse, los niveles de El Jem emergen de golpe del entorno, y por eso mismo domina el horizonte de la ciudad moderna que lo rodea.
Por qué conviene manejar bien las cifras
Estos datos no son simples curiosidades: marcan la diferencia entre una imagen mental precisa y otra inflada. El Jem se ha ganado su reputación como el mayor anfiteatro romano de África y uno de los más grandes jamás construidos en cualquier lugar, sin necesidad de redondear al alza ni de superlativos prestados. Cita el aforo como «unos 35.000 espectadores estimados (dato de la UNESCO)», describe su ranking como disputado entre el segundo y el tercer puesto, y omite cualquier afirmación sobre la altura más concreta que el rango de 30-36 m. Si aciertas con esto, estarás describiendo una estructura verdaderamente extraordinaria, una que no necesita adornos para justificar el viaje.